lunes, 21 de agosto de 2017

JUEGO DE TRONOS 7x06-"MÁS ALLÁ DEL MURO"-70 paranoias
Señores, ha llegado una semana más. Capítulo 6 de la séptima temporada de "Juego de Tronos". Capítulo penúltimo de la temporada, y ya sabemos lo que suele regalarnos esta serie en los penúltimos de temporada. #ARDOENDESEOS (y en miedo).

Recordemos dónde lo dejamos: SPOILERS DEL 7X05

Lo dejamos con la revelación de que Jon (Kit Harington), además de hijo de Rhaegar Targaryen y de Lyanna Stark, es quizá hijo legítimo Targaryen, y por tanto, verdadero sucesor al trono, no Danerys (Emilia Clarke). El mismo Jon que se va Más Allá del Muro a combatir a los Caminantes Blancos y a capturar a uno para demostrar a Cersei (Lena Headey) que tienen un enemigo común del que ocuparse antes de seguir matándose entre ellos por el trono. Y Arya (Maisie Williams) ha caído en la trampa de Meñique (Aidan Gillan), que ha colado la nota que Sansa (Sophie Turner) le escribiera a Robb en su momento instándole a rendir fidelidad a Joffrey para evitar la guerra. Veremos. 70 paranoias sobre el capítulo de esta semana.

A PARTIR DE AQUÍ, SPOILERS DEL 7X06

1.  Empezar con Jon me fastidia un poco. Comprendo que su trama ahora mismo es de las más importantes-por no decir, la que más-pero sus escenas me suelen aburrir. Ya lo siento.

2. El Perro (Rory McCann) cantándole las cuarenta a Gendry (Joseph Dempsey) es genial simplemente por la bordería del primero.

 Sandor, tal que así.

3. Jon y Jorah (Iain Glen) intentando hacerse amigos me chirría un poco. Aunque el momento espada ha sido bonito. Jon puede aburrirme a ratos, pero que es un amor y que merece el Trono de Hierro (junto con Daenerys. Ella no se va), lo tengo claro.

4. Huy, las Stark.

5. Empieza el drama. PARA ESTO HE PAGADO YO.

6. Pero no mucho, pliss, que tenéis que estar juntas en vuestras venganzas badass y luego como Señoras de Invernalia. 

7.  Ay, el momento #heartbreaking de Arya hablando sobre Ned, que siempre la apoyó en sus gustos poco "damiselescos".

8. "Con tu ayuda". TOMA DRAMA.



9. No nos hacía falta ese recordatorio de por qué Sansa se pasó las primeras cinco temporadas tachada de "petarda".

10. Ay...es que culpar a Arya por pensar así es tan hipócrita cuando yo odiaba tanto a Sansa hasta hace dos temporadas...pero, jo...que aprendió...ay, cómo les gusta hacerme sufrir.

11. Arya se está pasando...y a la vez no...oye, quién pudiera ver esta serie y ser neutral, qué tranquilidad de espíritu.

12. POR QUÉ MEÑIQUE NO PUEDE PARAR DE HACER DAÑO

13. Vale, a la porra Tormund (Kristofer Khivju) y Brienne (Gwendoline Christie). El nuevo OTP es Sandor y Tormund. Claro como el agua. Bueno, Tormund intenta disimular hablando de Brienne pero no nos lo creemos.

14. A Daenerys se le traban las palabras al hablar de Jon (😉😉😉) Si no fueran incesto, creo que los shippearía tanto...con lo que me gusta a mí sacar parejas hasta de las piedras.

15. WOOOOW TYRION (Peter Dinklage) SE HA DADO CUENTA, LO HA DICHO

16. TYRION JONERYS SHIPPER #LIVING

17. No sé por qué esto me gusta tanto si no los shippeo, pero el marujeo fuerte me puede.

18. Me encantan Tyrion y Daenerys. Juntos y por separado.

19. "¿Cuándo he perdido los estribos?" Dany, cariño, no abras el cajón de mierda, que diría Estela Reynolds.

20. Tyrion, no corras con lo de la sucesión. Aunque es una forma de conseguir que tanto Jon como Daenerys tengan el trono en algún momento.

21. Madre mía, la que están pasando Jon y Co. da para aquella canción de Mecano, "Héroes de la Antártida".

22. Ay, la leche, que los Caminantes Blancos ahora tienen también Bestias Blancas.

23. Meñique, no te queremos.

24. Sansa, tíralo desde una torre.

Algo así estoy yo cada vez que aparece ese tipo.

25. Sansa, cuidado, eres lista, no dejes que te líe.

26. ¡Batalla! ¡Acción!

27. Me recuerda al momento del desfiladero en "El Rey León", justo antes de que aparezca la estampida.

28. Gendry, corre, por lo que más quieras.

29. Madre, que pueda ir Daenerys a ayudarlos con los dragones, o algo.

30. Dany, que es tu enamorado (y sobrino, de paso).

31. TOMA ESPADA FLAMÍGERA A LO "MEMORIAS DE IDHÚN". No es Daenerys con los dragones, pero mola igual.

32. Jon, escucha al Perro. No hagas tonterías.

33. Lo que faltaba, una invitación a Desembarco para Sansa.

34. ¿Por qué me da que es una trampa y es falsa? ¿Y por qué me da que es de Arya en plan prueba de fidelidad a su hermana?

35. O...¿lo han tramado la propia Sansa y Meñique? ¿Sólo Sansa? ¿Para apartar a Brienne?

36. Igual me estoy pasando.



37. Sansa queen, pero trama algo. Para bien o para mal, no sé.

38. Daenerys otra que la lía. Va a estar bonita la cosa en Desembarco con tanta reunión.

39. Oye, en serio, yo quiero la espada flamígera esa.

40. Pero mucho.

41. Por Navidades.

42. ¡DAENERYS!

43. Ay, que no se ha ido a Desembarco, que ha ido a buscar a Jon, ay, no puedo.

44. Lloro.

45. Jon, vete ya, que el Rey de la Noche parece que se puede cargar al dragón y si lo matan por ti, me enfado. O a Daenerys.

46. NO

47. ME

48. FASTIDIES



49. Que se lo han cargado como si nada.

50. Qué es esto.

51. Y ahora Jon se queda atrás.

52. ME EXPLICAS

53. BENJEN, GRACIAS POR TANTO.

54. Madre mía.

55. Qué estrés.

56. Ay, que a Daenerys entre el dragón y todo, y todavía se le queda carusa cuando ve llegar a Jon.

57. Voy a acabar teniendo que shippearlos y no quiero, leñe, que son tía y sobrino.

58. Sansa flipando con lo creepy que se ha vuelto su hermana creo que nos identifica a todos.

59. Es que Arya este capítulo está siendo muuuuy creepy.

60. Como para que la metan en Eichen House o en Radley.

61. ARYA

62. Ni se te ocurra.

63. Se le ocurre. Ay, madre.

64. Oye, no puede ser esto. Me matan.

No estuve así desde las notas de mayo

65. QUE JON LA HA LLAMADO DANY

66. "SERÍA MI HERMANO" OMG

67. Ha hincado la rodilla (relativamente).

68. Lloro tanto.

69. Vale, no puede ser. El dragón no. Me niego. No lo acepto, ni hablar. Hell to the no.

70. ¡¡¿CÓMO QUE YA ESTÁ?!!

Bien. Una vez que me calmo de ver que no, no está cortado, es que ya se acabó, vamos con las impresiones finales.

No ha sido el penúltimo de temporada que más importante me ha parecido hasta la fecha (nadie me quita Aguasnegras), pero ha tenido lo suyo. Ha mantenido esa tópica de que en el penúltimo siempre pasa algo malo, y es que las cosas ahora mismo no pueden ir peor. Lo único que sacamos bueno es que Daenerys y Jon están ahora más unidos que nucna, y voy a confiar en que siendo los dos Targaryen, juntos y revueltos, igual pueden quitarle al dragón la maldición de los Caminantes y devolverlo a la normalidad.

También voy a confiar en que Arya recapacite, o que Sansa haga algo (más) para demostrarle de qué bando está ahora. Pero, voy a añadir una teoría de última hora. Me he dado cuenta (un poco tarde) de la frase de Arya al final del capítulo, cuando amenaza a Sansa...¿y si lo de "siempre me he preguntado qué se siente al llevar esos bonitos vestidos" es la forma que tiene Arya de advertir a su hermana? Arya NO tiene interés por los vestidos. Quizá sabe de sobra que Meñique está conspirando y quiere solo liarla parda, y esa es su forma de decirle a Sansa que está jugando con él, pero que nada de lo que está representando es cierto.

Y ya, si de cara al final, me dan a Brienne en Desembarco convenciendo a Jaime de que deje a Cersei y piense un poco qué quiere de verdad para Poniente, mejor que mejor.

No sé cómo se van a arreglar para contarlo todo en el último capítulo de temporada, así que supongo que dejarán cosas abiertas para echar los restos en la temporada 8. Pero, tela. TELA.



















domingo, 20 de agosto de 2017

Clichés

CLICHÉS
Los odiamos. Los amamos. No nos dan más, nos identifican, o nos repelen para no dar ni una oportunidad a algo. El caso es que los clichés siempre están, o unos o los otros, y son parte de todo producto hoy en día.  En especial en ámbito audiovisual y/o literario, que son lo que tratamos aquí y ahora.

Para empezar, "un cliché es comercial". Y esto ya por necesidad, tiene que asustar al consumidor. Si recuerda mínimamente a algo ya visto y repetido, si tiene colorines bonitos y efectos especiales interesantes (de lo que yo no entiendo) o si, ¡oh, Dios!, los protagonistas son guapos, ya es un producto de cartón piedra que no merece ser visto ni tenido en cuenta, y que no puede tener la decencia de llegar al alma, de interesar, o de ser considerado bueno. Me parece de lo más cerrado y corto de miras.


¡Obviamente que los productos son comerciales! Tienen que serlo, tienen que entrar por los ojos y oídos, lo mismo que los discursos políticos. Vender con la imagen se lleva haciendo desde la Antigua Grecia. Pero, ¿la imagen es todo lo que importa? ¿Nos vamos a quedar con un discurso político porque dicen cosas que nos suenan bien, o a descartar uno porque tenga menos carisma? Pues no. No se debería, vaya. Lo lógico es que sí, dé una primera impresión favorable o no, y en base a esa impresión tiremos más hacia un lado o hacia el otro. Efecto Halo de toda la vida, para todo. Pero no por ello hay que jugar al descarte tan rápidamente, sin reflexionar bien lo que nos dan. Y no por ello, hay que fiarse de un tráiler, carátula, sinopsis de la contraportada, que está hecha sólo para captar, pero que no tiene por qué reflejar qué significa o qué puede ofrecer de verdad el producto. 


Segundo, "los clichés están tan repetidos, que es ver otra vez lo mismo". Sí, por supuesto. A estas alturas, no se van a inventar cosas nuevas, casi. Y el que lo haga, aun así, quizá no venda tanto como querría, porque las personas tendemos a seguir un patrón que conocemos, aunque luego nos las demos de innovadores. Seguimos siempre el mismo recorrido para ir a un sitio. Nos sentamos en el mismo lugar en que nos pusimos el primer día de clase. Etcétera. Pero, pensemos: si cada vez que sale algo que "ya está hecho" nos echásemos atrás y rechazásemos el producto, jamás habría surgido el Renacimiento, porque consistía en coger el Mundo Clásico. Que ya estaba hecho.
 

Lo que hay para preguntarse a día de hoy no es si se va a usar o no tal idea, tal giro. La originalidad hoy radica en cómo se use. Y para ver esto, hay que probar. Hay que sumergirse. No vale con ver que las cuatro primeras palabras de la rubia de turno son una idiotez andante, porque luego la chiquilla igual es Graduada en Física Cuántica junto a Sheldon Cooper, y es la que salva el día y el libro. No vale con ver que, ¡huy!, dos personas se enamoran de una tercera, y calzar con ello un triángulo amoroso insulso que quizá ni es eso. ¿Puede haber rubias tontas en literatura, en series, películas? Claro. Igual que el personaje más cabeza hueca puede tener un pelo negro cual chapapote. O ser hombre. ¿Puede haber triángulos? Sí. ¿Puede estar deconstruido? Totalmente. Puede haber dos personas enamoradas de una tercera, pero no es triángulo amoroso a no ser que el del medio se pase media vida preguntándose si quedarse con A o con B, porque amb@s le encantan, y no sabe y...conocemos la historia. El "tópico". Ahora, puede haber un "triángulo" que no sea tal, porque el del medio siempre sepa qué elegir, y por tanto, no sea en verdad una elección. O puede ser que un A quiera a un B, pero este B quiera a un C, y C a la vez pase de todo y no sienta nada por nadie. O sienta por un cuarto. O pueden montarse un trío y se acabó el drama. O...hay tantas posibilidades como mentes de escritores haya. ¿Puede haber una protagonista feminista? Claro, esperemos que haya cada vez más. ¿Feminismo y fortaleza es lo mismo que futbolista, o poco refinada, o bruta como un toro? No, y una mujer puede ser fuerte y elegante al mismo tiempo, dura y aniñada. Entonces, no cada vez que aparezca una chica "mona" y "dulce cual princesa", será una petarda más inútil que las instrucciones del Ikea. Puede evolucionar. O puede que veamos rasgos sorpresa que estaban escondidos, a mitad del libro/serie/peli, porque por el motivo que sea el escritor/guionista decidió esperar hasta ese momento. Pero para eso, de nuevo, hay que sumergirse. Para esto miro a Lissa Dragomir de Vampire Academy por un lado, y miro a Katniss Everdeen de Los Juegos del Hambre por otro. La "Chica en Llamas" me tendría que encantar por lo de fuera. No es el caso, porque lo probé hondamente y sé que lo de fuera bien, pero en cuanto profundizas, a mí no me interesó (y debo de ser de los pocos a los que no gustó demasiado Los Juegos del Hambre). Lissa Dragomir, con su prototipo de princesa atormentada, calladita y mona, que se esconde tras su guardaespaldas, no me encantaría si me fiase tan solo del envoltorio. Pero...lo leí hasta el final y puedo asegurar que es un personaje que me encanta porque va más allá de su apariencia inicial y del cliché que se le puede endosar.

Por Dios, señores. Otro ejemplo: ¡juzguemos a Milady de Winter por la apariencia inicial, tan casta, pura y bella! Y veríamos lo bien que nos iba, si fuéramos los mosqueteros en la novela de Dumas. Pues es lo mismo.


Tercero. Volvemos a la parte de "sentir". Queremos sentir y que nos "llegue" el producto, y eso es normal. Pero luego, ¿cuánta gente hay que echa pestes en cuanto aparece un poco de sentimiento? ¿En cuanto aparece una escena romántica? Que pasemos al "los sentimientos son de chicas ñoñas", eso SÍ es un cliché. Innecesario y de lo más erróneo.


Cuarto, desarrollo, profundidad y género. Relacionado con el segundo punto, una apariencia no tiene por qué decir nada. Lo mismo que la apariencia de una boy band hecha para que las chicas suspiren y forren carpetas no tiene que decir nada de su música, que puede ser muy buena o muy mala y dará igual qué diseñador los vista. O para un músico cualquiera. Señores, Mozart no era muy guapo. Miles de cantantes me parecen objetivamente preciosas, fabulosas, con gracia; y perfectas actrices o modelos, pero no músicas. Saquemos conclusiones. 


Que los actores sean guapos es igual que las lucecitas y los efectos: publicidad. Claro. Entra por los ojos. A mí, la primera. Pero, ¿por tener la piel perfecta ya son seres de cartón piedra que no puedan sentir, llorar, reír, amar y transmitir? Yo creo que no. Y alejarse emocionalmente de ellos sólo porque son más guapos que la media será nunca, o porque se líen con más gente en un episodio que una persona normal en toda su vida, me parece un punto de vista muy cerrado e irracional. Es como si yo voy por la calle odiando a todas las chicas que sean más guapas y estilosas que yo, y adorase a las que son seres de carne y hueso con algún granito o una legaña sólo porque me sienta más identificada, sin conocerlas. Creo que odiaría a todo el mundo. Menos mal que ellas no son series ni libros, y que con las personas se suele tardar más tiempo en conocer para juzgar.


Pero, independientemente de los actores (guapos, feos, buenos o malos en su trabajo), los personajes-y esto también para libros-son "supuestas personas". Es decir, que pueden evolucionar y cambiar. Para mejor, para peor, puede gustar o no. Un personaje que cae muy bien al principio puede acabar resultando tan odioso (hola, Emma Swan) o, un personaje que parece que está ahí sólo para caer mal, ser cartón piedra y no aportar nada más que disgustos, puede hacerse icono (Sansa Stark, te elijo a ti). Y de la misma forma, el guión de una serie o la narración de un libro, puede cambiar, porque los escritores también son personas y aprenden, mejoran, se equivocan o empeoran. También se quedan sin ideas, o se sacan de la manga tramas geniales cuando parecía que el producto iba a ser "uno más", "otro cliché", "otro tomo en la sección de tal cosa". 


Y esto lleva a las "secciones" y los géneros. Un género te gusta más o menos. Claro. Y si sabes que no te gusta un género, no puedes forzarte. Si sabes que no te van a gustar nunca las legumbres, no te des un atracón de lentejas, hombre. Pero, ahora. No se puede juzgar absolutamente todo producto sólo porque está englobado en un género. No todos los Gryffindor son valientes y heroicos. No todos los productos de ciencia ficción tienen aliens y espadas láser (miremos a Los 100, que empieza en una nave y ya es ciencia ficción. Quienes hayáis visto más de un capítulo, entenderéis lo que digo).


Generalizar, sí, porque para esto están los géneros y las agrupaciones. Ayuda a entenderse y orientarse. Etiquetar, no, gracias. Para libros, películas, series y para personas también. Para las pandillas escolares. Para la sexualidad. Para todo. Hay que dejar al producto (o a la persona) crecer y no hablar antes de tiempo. Si yo etiquetase por géneros, dado que el "género de miedo" no me gusta, nunca habría visto La Cumbre Escarlata, que para mí entra ahí. Nunca habría visto Scream-La serie. Ni tampoco habría probado Scream Queens o Coven y Hotel de American Horror Story. No habría visto Memorias de un Zombie Adolescente, ni Orgullo, Prejuicio y Zombies, las dos me gustaron bastante, y el "género zombie" no es lo mío. Y, nunca jamás habría puesto el primer episodio de Los 100, o las primeras tres películas de Star Wars, ya que la "ciencia ficción" no me va.


Y quinto y último. Segundas oportunidades. Hemos dicho que forzarse a algo si sabemos que no nos gustará, es perder tiempo. Lo es. Admito más que nadie la necesidad de priorizar cuando no hay tiempo para nada (porque yo lo hago). Admito que unas cosas saltan más a la vista que otras. Lo que no me gusta tanto es cerrarse en banda por una primera impresión que no dice nada en verdad. Es igual que juzgar el libro por la película, por Dios, que eso ya tendría que estar superado, o incluso juzgar la serie por los libros (yo compararía Crónicas Vampíricas serie y libros. Nada que ver, y para mí gana mucho la serie). Lo que no se debería hacer es que, por una primera impresión de un día concreto, de un par de capítulos al principio cuando los guionistas aún no tienen el gancho cogido del todo, de unas pocas páginas de presentación, se considere todo el resto del producto. 


Una serie es mucho más que sus primeros capítulos. Un libro es más que cuatro hojas de prólogo. Una persona es más que lo que te dice el primer día. O si no, un chico muy tímido, podría causar mala impresión en la casa de los amigos de su mejor amiga, cuando no conoce a nadie. Y hay cosas que tal vez no se dan en el momento. Hay personas que ni te interesan en Primaria, y con las que tramas una amistad tremenda en Secundaria. Hay libros que lees en un momento en que tal vez no lo entiendes mucho, y si no les das una oportunidad más tarde, no sabes qué te puedes perder (te miro a ti, Memorias de Idhún, que no me gustaste al principio y luego me enamoraste). Hay veces que una película a los seis años te asusta, y si te fías de eso, jamás leerás el libro a los ocho, y jamás descubrirás la pedazo de saga y de mundo que regala J. K. Rowling. Hay series cuya primera temporada no te llama nada, la dejas estar, pillas más tarde un capítulo de la segunda por la tele y acabas enganchada hasta las trancas...y de lo contrario, jamás habrías visto un producto disfrutable. Me ha pasado en tantas ocasiones que si las cuento, me olvidaría de la mitad.


En conclusión: es fácil asumir que un género no gusta, y que por tanto, nada dentro de esa familia va a gustar. Para eso precisamente se agrupa. Pero no conviene cerrarse puertas en base a eso. Al igual que el Código Pirata, los géneros son "unas directrices, no unas reglas fijas". Los clichés varían. Están, pero varían según cada cual, y lo que ves repetitivo en el producto de ayer, te puede parecer bien manejado y fresco en el producto de mañana. El tiempo es otro factor. Nunca habrá tiempo para todo, claro que no. Ojalá hubiera. Y en tal caso, se prioriza. Obvio. Si tienes siete series que ver, y sólo una hora al día para ello, es evidente que vas a empezar por la que más te interesa, y eso tiene que ver con cada cual. Pero hay un paso muy grande, y una diferencia enorme, entre "no tengo tiempo, pero cuando pueda, le daré una oportunidad" y "directamente, paso, aunque ni sepa de qué va". La excusa varía, y priorizar (que es lógico) se convierte en discriminar y prejuzgar (que no lo es). Y es ahí donde yo veo que radican los problemas y se ramifican a todo lo demás. Es ahí donde creo que hay que cambiar el punto de vista.


¿Y vosotros? ¿Se me ha ido la mano o consideráis que algo de razón tengo? Vuestros comentarios enseñan y ayudan a crecer.